Además, un 5 % de los españoles padece este dolor crónico diariamente.
En el marco del Día Mundial contra el Dolor, 17 de octubre, la Sociedad Española de Neurología indica que cada año, el dolor es el motivo del 40 % de las consultas de pacientes españoles en la atención primaria, y, aproximadamente el 20 % de estos pacientes, ya ha experimentado dolor durante más de seis meses.
El doctor Alan Luis Juárez-Belaúnde, coordinador del Grupo de Estudio de Dolor Neuropático de la SEN, explica que el dolor es un sistema de alarma que nos avisa de un daño actual o potencial y, por lo tanto, es un mecanismo de defensa.
«Pero ninguna persona esta exenta de que el dolor se transforme en una entidad patológica en sí misma, convirtiéndose en lo que se denomina dolor crónico cuando se prolonga durante más de tres meses», señala el experto.
El dolor neuropático
Diversos estudios realizados en Europa muestran que la prevalencia de dolor crónico oscila entre el 16 y el 31 % de la población y que, en aproximadamente un 25 % de los casos, este dolor crónico es de origen neuropático.
Es decir, entre un 7 % y un 8 % de la población europea sufre dolor neuropático crónico.
El doctor explica que el dolor neuropático es un tipo de dolor, generalmente crónico, que se produce por un daño o lesión del sistema nervioso periférico o central, que hace que se interprete como dolorosos estímulos normales.
Detrás del origen de este dolor se encuentra una gran variedad de factores, como lesiones, infecciones, tratamientos médicos o enfermedades.
Pero, la diabetes y el dolor lumbar son las patologías que con mayor frecuencia se asocian al dolor neuropático, así como las secuelas postraumáticas o postquirúrgicas.
Además, el especialista explica que algunas personas también pueden desarrollar la misma clínica de dolor neuropático sin una causa aparente, denominado como dolor crónico primario y enmarcando dentro de la fisiopatología del síndrome de sensibilización central.
«Lo que diferencia este dolor de otros dolores crónicos en su fuerte intensidad, la repercusión que tiene en la calidad de vida de los pacientes, y la dificultad de su tratamiento», señala el experto.
Un dolor intenso y subdiagnosticado
En España, y según datos de la SEN, el dolor neuropático afecta a más de 3 millones de españoles y cada año se producen alrededor de 400.000 nuevos casos, siendo más frecuente en mayores de 55 años y en mujeres (57 % de los pacientes).
Cuando este dolor aparece, los pacientes lo experimentan durante tiempo prolongado, y, con los tratamientos actuales, menos del 60 % de los pacientes logran un adecuado alivio del dolor.
El doctor explica que el dolor neuropático tiene una intensidad superior al de otros tipos de dolor y, en el 60 % de los casos, se localiza en una parte concreta del cuerpo, como por ejemplo, un brazo o una pierna, aunque en muchos casos también puede afectar a varias zonas.
«Pero a pesar de que se trata una enfermedad que afecta significativamente a la calidad de vida de las personas que lo sufren, y así lo afirman casi el total de los pacientes, y que suele estar asociado a otras patologías, como trastornos del sueño, fatiga, ansiedad y depresión, se trata de un dolor generalmente subdiagnosticado y, por tanto, no tratado adecuadamente», expone el neurólogo.
La depresión, la ansiedad, la fatiga y los trastornos el sueño
Según la SEN, estas patologías son significativamente más prevalentes en pacientes con dolor neuropático comparado con otros tipos de dolor:
- El 60 % padece trastornos del sueño.
- El 42 % sufre fatiga.
- El 34 % tiene depresión.
- El 25 % padece ansiedad.
Además, el 41 % de los pacientes han sufrido dolor durante más de 5 años y el 40 % que afirma haber recibido atención para su dolor indica que no están satisfechos.
También, el 65 % ha tenido que restringir sus actividades diarias y el 82 % considera que este dolor ha tenido un impacto significativo en su calidad de vida.

La importancia del diagnóstico
El doctor explica que una evaluación correcta de cada paciente y un diagnóstico adecuado son fundamentales para intentar mejorar el manejo del dolor neuropático.
«Identificar correctamente este tipo de dolor puede no resultar sencillo, ya que es muy común que coexista con otros tipos de dolor, pero es necesario mejorar el diagnóstico tanto del dolor neuropático en sí, como de las comorbilidades que suelen estar presentes en los pacientes con dolor crónico para que, tratados de manera temprana e integral, se pueda mejorar la calidad de vida», indica el especialista.
El experto de la SEN señala que aunque aún se necesitan fármacos más eficaces que consigan tratar el dolor neuropático a largo plazo, es importante poder ofrecer a los pacientes acceso a equipos transdisciplinares.
«Estos equipos consiguen mejorar las posibilidades de tratamiento, así como facilitar que los pacientes lleven a cabo medidas no farmacológicas, que deben ser consideradas de forma individualizada para cada paciente», concluye el doctor.



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