Ana Mato ha hecho estas declaraciones en la Comisión de Sanidad en el Congreso en respuesta a la petición del grupo socialista para que aclarara las implicaciones del estudio publicado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sobre la calidad de hamburguesas comercializadas en supermercados españoles.
«Estamos coordinados con el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y con el sistema de alerta sanitaria, que asegura que no se trata de un problema de salud pública y que no alarmemos a la población», ha afirmado la ministra.
Asimismo, ha añadido que «la defensa de los consumidores ha sido una de las prioridades del ministerio» y que el Gobierno ha puesto en marcha varios proyectos al respecto como la mejora del sistema arbitral de consumo, una resolución sobre litigios «on line» y un real decreto de arbitraje, que «será más ágil y disminuirá costes».
El informe publicado por la OCU a finales del pasado mes de enero desató la polémica sobre la calidad y los controles en los productos cárnicos en España, después de que se encontraran trazas de ADN equino en hamburguesas etiquetadas como vacuno en Irlanda y el Reino Unido.
El asunto se ha extendido a otros países europeos, como Italia y Francia, que han retirado varios productos del mercado al detectar que contenían trazas de carne equina sin precisarlo en el etiquetado.
Los distintos agentes de la cadena alimentaria, desde productores e industria hasta los consumidores, han precisado hasta el momento que los casos detectados no implican un problema de seguridad alimentaria pero sí un fraude de etiquetado.


