Según la Clínica Mayo, el dolor durante las relaciones sexuales o dispareunia puede manifestarse de distintas formas, entre ellas:
- Molestia o dolor al iniciar la penetración.
- Dolor en cada intento de penetración, incluso al introducir un tampón, en el caso de las mujeres.
- Dolor agudo o punzante durante el coito.
- Ardor persistente o sensación de escozor.
- Dolor que se prolonga durante horas tras la relación sexual.
Cuándo acudir al médico
El dolor recurrente en las relaciones sexuales no debe asumirse como algo normal. La Clínica Mayo recomienda consultar con un profesional sanitario para identificar la causa, mejorar la vida sexual, fortalecer la intimidad emocional y recuperar la confianza corporal.

Causas de la dispareunia
La dispareunia puede deberse a factores físicos o emocionales, y su origen varía según si el dolor aparece al iniciar la penetración o durante la penetración profunda.
Dolor en la entrada vaginal
Entre las causas más comunes en las mujeres se encuentran:
- Falta de lubricación vaginal: asociada a una estimulación insuficiente o a cambios hormonales tras la menopausia, el parto o la lactancia.
- Efectos secundarios de medicamentos: algunos antidepresivos, antihistamínicos, anticonceptivos orales o fármacos para la hipertensión pueden afectar la lubricación y el deseo sexual.
- Irritación o lesiones locales: derivadas de intervenciones quirúrgicas, episiotomías o procedimientos que involucren la zona genital.
- Infecciones o inflamación: afecciones como vaginitis, cistitis o problemas dermatológicos pueden causar dolor.
- Vaginismo: contracciones involuntarias de los músculos vaginales que dificultan o impiden la penetración.
- Alteraciones congénitas: como agenesia vaginal o himen imperforado, que dificultan la actividad sexual.
Dolor profundo
El dolor durante la penetración profunda puede intensificarse en ciertas posiciones y estar relacionado con:
- Afecciones ginecológicas: endometriosis, miomas, prolapso uterino, adenomiosis o quistes ováricos.
- Trastornos del suelo pélvico o enfermedades digestivas como el síndrome del intestino irritable.
- Secuelas quirúrgicas: cicatrices tras una histerectomía u otras intervenciones pélvicas.
- Tratamientos oncológicos: como la radioterapia o quimioterapia, que alteran la mucosa y la elasticidad vaginal.
Factores emocionales asociados
Las emociones y la salud mental también influyen en el dolor sexual. Algunos factores relevantes según la Clínica Mayo son:
- Ansiedad, depresión o baja autoestima corporal.
- Estrés, que puede generar tensión en la musculatura pélvica.
- Problemas de pareja o temor a la intimidad.
- Antecedentes de abuso sexual, aunque no todas las personas con dispareunia los presentan.
El miedo anticipado al dolor puede generar un círculo vicioso: la tensión dificulta la relajación y favorece que el dolor persista o se intensifique, lo que puede llevar a evitar las relaciones sexuales.



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