Perder el cabello puede ser una de las experiencias más traumáticas para las mujeres que enfrentan las secuelas del tratamiento contra el cáncer de mama. Por eso cuando donamos nuestro cabello, no solo demostramos empatía y solidaridad con las afectadas, unas 25.000 al año en España, además aportamos un granito de arena al bienestar emocional de quienes no pueden costear una peluca de pelo natural ...