Piernas, ingles, brazos o axilas en ellas, hombros, espalda, pecho y glúteos en ellos, son las zonas más depiladas en la mujer y en el varón utilizando pinzas, blanqueamiento, maquinillas eléctricas y de cuchillas, ceras, cremas, hilos, electrólisis, azúcar acaramelado y fotodepilación IPL, métodos que no resultan definitivos y que no son prácticamente indoloros como la depilación láser, una tecnología «amiga» de la estética y la belleza del ser humano.
«Este portentoso rayo de luz no solo elimina el folículo piloso desde la raíz sin dañar la glándula sebácea, sino que acaba con los granitos que suelen aparecer tras una depilación estándar, que solo corta, arranca o quema una parte de los pelos», señala el doctor Eduardo López Bran, jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Clínico Universitario San Carlos de Madrid y director de la Clínica Imema.

Dicho y hecho, adiós a los pelos que se enredan en tu felicidad
Rocío Blanco Tilbes, técnica especialista en Aparatología y Tratamientos Estéticos Avanzados en la Clínica Imema, sintetiza para efesalud la gran ventaja de la tecnología láser: «Su haz de luz, energía, llega hasta la raíz del pelo y lo mata».

Una mujer o un hombre, dependiendo de su tipo de piel y las singularidades de su pelo, se librarán «para siempre» de la depilación rutinaria y dolorosa en unas pocas sesiones de rayo láser.
«Después de cada sesión, el vello que vuelve a salir lo hará perdiendo su fortaleza biológica. Luego se caerá y no volverá a renacer. Cumplida la totalidad del tratamiento, nunca más tendremos que depilarnos, ni con cuchilla, ni cera o cualquier otro sistema manual o eléctrico», asegura.
El rayo láser de diodo Vectus de última generación está diseñado para su uso en aplicaciones de cirugía plástica, estética, general y dermatológica (lesiones vasculares, varices, lesiones de pigmentación benignas, eliminación de vello y pseudofoliculitis).
«Si se cumplen los protocolos de calidad médica y seguridad tecnológica todo irá sobre ruedas. El rayo láser se ajusta a las necesidades de cada paciente, especialmente para examinar y valorar el contenido de melanina en su piel y no causar efectos colaterales, como pequeños eritemas o quemaduras», subraya la especialista.


Silvia necesitará entre 5 y 8 sesiones… y alguna más de recuerdo cada doce o dieciocho meses. «Pero lo más importante es que el resultado lo notará enseguida. Unas axilas libres de pelos, lo que a ella le hace tremendamente feliz», concluye Rocío Blanco.

¿Doctor Eduardo López Bran, cuáles son las claves de la depilación láser con diodo?
«Un centro acreditado y avalado por profesionales experimentados, bajo la supervisión dermatológica. Que la tecnología láser sea, sin duda, la más avanzada con el fin de conseguir una depilación definitiva en el menor número de sesiones posibles», antepone.
«Bajo estas condiciones previas, debemos evaluar las necesidades del paciente, la zona a depilar, las características de la piel y del vello o pelo a eliminar. Además, hay que elegir el láser más idóneo y la potencia de su haz de luz, siempre respetando la integridad de las diferentes capas de la piel», afirma.
Y añade: «La tecnología láser ha supuesto un avance mayúsculo para eliminar el pelo no deseado, tanto en las mujeres como en los hombres».



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