Covid persistente

Covid persistente: preguntas y respuestas pospandémicas

"La covid persistente es real, afecta más a las mujeres y subyuga a l@s pacientes con síntomas respiratorios, fatiga o disfunción cognitiva", subrayan tanto el médico epidemiólogo Joan B. Soriano Ortiz como la médica de familia Pilar Rodríguez Ledo, especialista en Atención Primaria

«Y aunque haya distintos fármacos en plena investigación y desarrollo, ningún tratamiento ha evidenciado hasta la fecha que cure esta enfermedad pospandémica de origen coronavírico; aún así, disponemos de medicinas que controlan y alivian los síntomas», indican.

Respecto al empleo de las vacunas preventivas contra la COVID-19, ambos expertos aconsejan las vacunas sin ambages por su 90 % mínimo de efectividad general, a pesar de algunos efectos secundarios previstos o imprevistos, como ha sucedido con Vaxzervria de AstraZeneca, que ya no se fabrica ni suministra.

Bajo el amparo de la Cátedra UAM-NuemoMadrid-Chiesi, ambos expertos participaron el pasado 25 de abril en el primer ciclo de conferencias organizadas y coordinadas por la Fundación Teófilo Hernando y la Fundación Ortega-Marañón.

Después de un emocionante discurso pronunciado por el Dr. Soriano, titulado «COVID Persistente: entre balas de plata y la multimedicación«, moderado por la Dra. Rodríguez, se estableció un debate presencial y en línea con más de 250 participantes y sin desperdicio argumental, del que EFEsalud no perdió detalle periodístico.

Un dúo mensajero para contrarrestar la covid persistente

El Dr. Joan Soriano, investigador del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa, es vicepresidente segundo del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT) y consultor sénior en el Equipo de Gestión Clínica COVID-19 del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS.

La Dra. Rodríguez Ledo es responsable de docencia, investigación e innovación en Medicina Familiar, a la vez que subdirectora de Humanización, Calidade e Atención á Cidadanía en el Área Sanitaria de Lugo, A Mariña e Monforte de Lemos en Galicia.

Además, la ganadora del XXII Premio Nóvoa Santos de Asomega en el año 2021, todavía bajo el influjo de la pandemia coronavírica del SARS-CoV-2, es presidenta de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

La covid persistente, al no estar relacionada con la gravedad de la infección inicial, puede menoscabar la salud de pacientes asintomáticos, leves y a quienes hayan requerido hospitalización.

Pueden ser personas de todas las edades, pero es más frecuente en mujeres de mediana edad.

También, diferentes estudios han observado alrededor de un 10-15 % de casos de covid persistente en la población perjudicada por la infección aguda de este coronavirus.

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Doctor Joan Soriano, ¿cómo se define la covid persistente y qué síntomas presentan l@s pacientes?

La Organización Mundial de la Salud define esta una nueva enfermedad como aquella patología que acontece alrededor de tres meses después de una infección aguda del virus SARS-CoV-2 y se diagnostica mediante un test covid, o no (durante las primeras olas de la pandemia de la COVID-19 se carecía de esta prueba).

Para que el diagnóstico sea covid persistente, cuyo código de clasificación de la OMS es U09, la enfermedad deberá afligir al paciente al menos durante dos semanas, incluyendo un complejo de síntomas: dificultad respiratoria -disnea-, fatiga y disfunciones cognitivas, como la niebla mental.

Estos síntomas, persistentes, que no obedecerán a otra dolencia alternativa, en especial a la infección aguda previa, pueden aparecer de forma individual o en grupo, generando exacerbaciones importantes y pudiendo afectar significativamente a las actividades de la vida diaria.

Cabe destacar que la OMS, a la vez, recomienda tratar cualquier trastorno asociado a la covid persistente de forma específica y que se debería prestar una atención especial a los niños y niñas.

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Doctora Rodríguez Ledo, ¿los médicos y médicas de familia creen a las personas que manifiestan en la consulta sufrir covid persistente?

Como quiero ejercer de mujer gallega, que lo soy, responderé que unos sí les creen y otros no. Aún así, lo fundamental es hacer entender a todo el mundo que la covid persistente es real, existe. No nos cabe duda alguna.

Y no es aceptable ser incrédulos ante los pacientes de covid persistente como no lo seríamos ante cualquier otro que manifestase sentir una dolencia o enfermedad diferentes.

Estamos en una situación que coloca a estos pacientes afectados en una inequidad dentro del Sistema Nacional de Salud, que se define por ser uno de los más accesibles, equitativos, justos y universales del mundo.

Tenemos que reflexionar sobre esta cuestión sustancial para no dejar atrás a nadie, ni siquiera a los afectados de una pandemia que en estos momentos quizás queramos olvidar más de lo que es posible hacerlo.

Doctora, ¿Y por qué hay más mujeres afectadas de covid persistente?

Esta es una de las grandes dudas clínicas que nos trae de cabeza. Existen muchas teorías, algunas relacionadas con aspectos hormonales y otras con su sistema inmunitario, que provoca una mayor carga patológica en las mujeres.

Seguramente, este perfil de afectación femenina se defina con la combinación de ambas causas.

Las mujeres presentan más problemas en la garganta, naríz y oído; más trastornos de su estado de ánimo y neurológico; más de carácter dermatológico, gastrointestinal y reumatológico. Y se encuentran más fatigadas que los hombres.

¿Y cómo llegan l@s pacientes a las consultas de Atención Primaria?

¡Desesperados! Desesperados después de mucho tiempo de malestar, de mucho tiempo de que nadie les haya hecho caso. Sienten y sufren una serie de síntomas, como la disnea, la fatiga o la niebla mental, que sabemos que configuran claramente el diagnóstico de la covid persistente.

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Doctor Soriano ¿cuáles son los mecanismos de acción patológica de este virus, subyacente en nuestro organismo?

Para empezar, nos enfrentamos al SARS-CoV-2, un virus infeccioso malo y un mal virus. Hasta hace poco, hablábamos de su acción perversa a través de mecanismos inflamatorios (cascada de liberación de citocinas, sobre todo IL-6 y IL-1), de autoinmunidad y de coagulación sanguínea, que producía trombosis.

Pero ahora hemos añadido otros cuatro mecanismos patogénicos, de momento, que explican mucho mejor la covid persistente:

La toxicidad viral directa, con su persistencia, incluso a largo plazo; la disfunción en el sistema nervioso autónomo; el trastorno endocrino-metabólico, sobre todo en el hígado y el páncreas; y la mala adaptación del receptor ACE-2 ante el ataque viral.

Esta enzima conversora de la angiotensina, además de ayudar a regular la hipertensión, es el receptor que utiliza el virus para entrar en las células humanas, de forma especial en las células epiteliales de los alvéolos pulmonares y de los endotelios (vasos sanguíneos y endocardio).

Recientemente, en el año 2023, se publicaba en la revista Cell que la covid persistente se conjuga con una reducción grave de los niveles de serotonina circulante. Su decaimiento se impulsa por medio del interferón (IFN) tras la llegada del ARN viral.

Los IFN, proteínas generadas por las células expuestas al virus, reducen la serotonina a través de la disminución de la captación del triptófano (aminoácido esencial en la nutrición humana) y de la hipercoagulabilidad.

La deficiencia de serotonina periférica afecta a la cognición mediante la señalización reducida del nervio vago, conexión del tronco cerebral con casi todos los órganos corporales.

Probablemente, todos estos mecanismos actúan simbióticamente y se dan en el mismo paciente en diferentes ventanas de su enfermedad, por lo que el tratamiento de esta nueva enfermedad será aún más complejo.

En el sentido de los mecanismos, destaca un estudio publicado en Lancet Infect este mismo abril de 2024.

El ARN del virus SARS-CoV-2 se encontró en diez tejidos sólidos diferentes del organismo: hígado, riñón, estómago, intestino, cerebro, vasos sanguíneos, pulmón,mama, piel y tiroides. Y el ARN subgenómico en 26 muestras de las 61 analizadas (43 %).

Se comprobó, también, que el virus se puede acantonar hasta cinco veces más en los tejidos de los pacientes de la covid persistente, sobre todo en las personas que registran una mayor carga viral.

¿Y a qué obedece exactamente el síntoma de la fatiga?

La fatiga es algo muy común que le puede suceder a todo individuo que excede su capacidad física, al igual que le ocurre a una persona sana que padece disnea momentánea, falta de aire, al practicar un ejercicio extremo.

En los pacientes de la covid persistente se observa fatiga a mínimos esfuerzos y las causas pueden ser múltiples.

Al igual que observamos en otros síndromes posvirales (Hepatitis C, Zica, Chikungunya, etc.), sabemos que tanto la fatiga general como la fatiga mental, niebla mental, ocurren con frecuencia en muchos pacientes de la covid persistente.

La causa más probable apunta al deterioro mitocondrial, orgánulos celulares eucariotas que suministran la mayor parte de la energía que necesitan las células del sistema respiratorio, más aún en el diafragma, y de otros sistemas músculo esqueléticos.

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Doctora Rodríguez, ¿qué fármacos tienen a su disposición médic@s para tratar la covid persistente?

Debemos tener muy claro que a día de hoy no disponemos de medicamento alguno que haya demostrado evidencia curativa. Eso sí, tenemos distintos fármacos que están en fases de investigación y desarrollo con dicho objetivo.

Todos los tratamientos potenciales empiezan por los medicamentos antivirales, luego les podrán seguir los anticuerpos monoclonales, la ivermectina o los antiinflamatorios no AINEs, por ejemplo.

Pero también recetamos tratamientos destinados a sustituir déficits nutricionales (vitaminas D y B12 y ácido graso Omega-3).

Además, diferentes tratamientos en función del síntoma actuante, como fatiga, neurocognitivo, tos, dolor, olfativo, trastornos del sueño, sarcopenia o afectación pulmonar, entre una larga lista de síntomas.

Tampoco nos olvidamos de las terapias no farmacológicas, como fisioterapia y la rehabilitación física, psicológica y ocupacional.

En ocasiones, podemos ofrecer algún medicamento fuera de ficha técnica cuando las investigaciones así lo indican, pero no es una práctica habitual que esté reconocida.

La metformina, muy eficaz, muy segura y muy barata, medicamento de referencia en pacientes con diabetes tipo 2, se ha posicionado con fuerza en la lucha contra la covid persistente.

En un estudio publicado en la revista The Lancet en 2023 los investigadores comprobaron un reducción de hasta un 40 % de casos en la incidencia de la covid persistente. La toma de metformina debía iniciarse tres días después del comienzo de los síntomas.

En resumen, contamos con distintos tratamientos que nos ayudan a controlar los síntomas y tenemos la obligación de intentar mejorar los síntomas de l@s pacientes de la covid persistente, es decir, su calidad de vida.

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Doctor Soriano, ¿las vacunas contra la covid siguen siendo igual o más efectivas que durante la pandemia?

Las vacunas desarrolladas para frenar la pandemia de la COVID-19, sí, a pesar de las campañas de desinformación y bulos de un buen número de negacionistas y antivacunas.

Si algo sabemos con certeza es que los ingenier@s, arquitect@s y vacunólog@s salvan vidas por millones: unos y unas, ejemplarmente, garantizando la higiene personal y la salubridad de las aguas, y otros u otras investigando medicamentos que nos inmunicen ante los microorganismos infecciosos.

Es el caso de las vacunas anticovid, que han ido evolucionando durante los últimos cuatro años y medio de vorágine pandémica y pospandémica del SARS-CoV-2; por cierto, un coronavirus que se replica muy mal, generando variantes, como la ómicron, más persistentes, pero menos dañinas.

El virus de la COVID-19 suele perdurar en el individuo infectado entre dos semanas y un mes. El organismo de una persona sana es capaz de eliminar el virus de su cuerpo. En cambio, las personas inmunodeprimidas por diferentes síndromes o alteraciones orgánicas no lo consiguen.

Nuestro cuerpo selecciona de manera automática aquellas variantes que pueden permanecer durante más tiempo, que a veces son las más dañinas o las que producen más infección, ser más transmisibles.

De ahí la radical importancia de las vacunas innovadoras, que nos inmunizan frente a todas las variantes del SARS-CoV-2, desde la alfa hasta la gamma o la actual ómicron que predomina en 2024.

Son variantes de la COVID-19 que no existían en el año 2020; de hecho, el coronavirus de tipo 2 causante del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2), que se identificó en Wuhan (China), ya no está activo en la naturaleza, se ha eliminado.

Afortunadamente, y gracias a la ciencia que brilla en la oscuridad, disponemos de la tecnología ARN mensajero, que es muy sencilla y rápida en adaptarse a las nuevas variantes de este coronavirus u otros futuros.

Con ARN mensajero tenemos los preparados de Pfizer y Moderna; y Janssen Biotech con vacuna de vector no replicante (versión modificada e inofensiva de un virus diferente como vector transmisor de la información genética del SARS-CoV-2 a las células humanas).

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Doctora Rodríguez, ¿qué consejo les ofrece a l@s pacientes que todavía tienen dudas sobre la efectividad de las vacunas?

El mejor consejo que les puedo dar es que hablen o planteen las dudas a sus médic@s o profesionales de la salud pertinentes, quienes conocen sus circunstancias vitales, incluido su historial clínico.

De forma genérica debemos decir que las vacunas nos ayudan a luchar contra la mayoría de las enfermedades para las cuales están descritas: viruela, poliomielitis, difteria, haemophilus influenzae, sarampión, paperas, tosferina, rubeola, tétanos, gripe, etcétera.

Las vacunas tienen efectos secundarios, pero su principal misión es beneficiar a la inmensísima mayoría de la población mundial, sobre todo a las personas más vulnerables, como niños, niñas y ancianos. Al igual que sucede en la covid persistente.

¿Como cuáles, en este caso?

Se han publicado distintos estudios que indican que las poblaciones que están correctamente vacunadas demuestran un menor porcentaje de desarrollo de la covid persistente.

Otras investigaciones han destacado que si bien determinados pacientes pueden empeorar temporalmente con la vacuna anticovid, la mayor parte de ellos mejorarán sus síntomas de covid persistente a largo plazo.

Subrayo aquella frase que dice que toda buena crisis realmente ofrece una nueva oportunidad para avanzar, algo que resulta especialmente interesante en la covid persistente. Nunca es tarde para aprender y tenemos que aprender cada día.

Por eso aporto cuatro palabras que creo son verdaderamente importantes en medicina: desafío, escuchar, conocer y reconocer a los pacientes, sientan o padezcan la enfermedad que sea, como la covid persistente. 

covid persistente: conferencia.

Foto de familia de la conferencia: Fernando Bandrés, director del Centro de Estudios Gregorio Marañón; Dra. Pilar Rodríguez Ledo; Antonio García, presidente del IFTH; Dr. Joan B. Soriano Ortiz; y Christopher de Andrés, del Instituto Fundación Teófilo Hernando.

Doctor Joan Soriano, ¿habrá otra catástrofe pandémica infecciosa, más allá del tabaquismo de todos los días?

Si se refiere a un virus, es posible. Los expertos en enfermedades infecciosas, los microbiólogos y los epidemiólogos aseguran que una nueva pandemia puede surgir de la propia naturaleza o de un laboratorio.

Algunos expertos señalan al virus de la gripe, quizá de gripe aviar portada por las aves o los murciélagos.

En cualquier caso, las lecciones de la pandemia de la COVID-19 sitúa el foco en los mecanismos de alerta nacionales e internacionales que hagan saltar las alarmas.

Esperemos estar preparados para atajarla antes y disponer de un sistema de gobernanza internacional que de una respuesta aún más efectiva.

¿Hasta qué punto el cambio climático afectará a esa posible crisis?

Puedo responder con un «no lo sé», pero como todo está relacionado al vivir en un planeta único, sin capacidad de escapar a cualquier otro del Universo, la OMS ha planificado una estrategia denominada One Health.

Nos mandata a proteger la salud de las personas, los animales y todo el medio ambiente con sus seres vivos, los ecosistemas. Si uno falla, fallan los otros porque todos vivimos juntos y no disponemos de un plan B.

Quizá, usted, Bill Gates, Elon Musk o cualquier otro potentado podrán permitirse viajar a Marte o más allá de las estrellas en una nave espacial, pero el resto de mortales tendremos que seguir viviendo, como sea, en la Tierra.

Como diría el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, no hace falta subir al cielo para escuchar el SOS de los pacientes de covid persistente. Basta con prestar atención a sus reiteradas palabras, altas y claras, que sólo piden reconocimiento, investigación y guías para curar su enfermedad.

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